Como dicen los viajeros, lo más difícil es partir. Puedo asegurar que así es. El momento de soltar amarras tiene algo de abandono hacia lo más querido que nos hace sentir culpables de una sospechosa huida. Lo de huida no es mi caso, como le decía a Patxi, yo tan solo me largo. Me largo a cumplir un pequeño sueño con el que pretendo robar tres meses y llevarmelos puestos detrás del bolsillo de mis camisas.
Me largo para conocer, para respirar algo mejor, para valorar lo que tengo, para olvidar mis hojas de cálculo, para andar en moto,
Me largo para conocer, para respirar algo mejor, para valorar lo que tengo, para olvidar mis hojas de cálculo, para andar en moto,
No hay comentarios:
Publicar un comentario