Antes de las 09:00 tenía hechos unos kilometrillos. Es lo que tiene estar cansado, te acuestas pronto y así te largas. Hace frío y me he parado a desayunar, un par de huevos revueltos, con el delicioso pan al que Marruecos me tiene acostumbrado, eso si, sin cubiertos y humedecido con un par de vasitos de té hirviendo.
Cada 60 kms, hay un control policial, en los que si no quieres estar media hora parado, hay que traer previamente y sobre papel, toda la información que se nos ocurra, sobre tu identificación, la de la moto y la de entrada en el país. Están tan acostumbrados a que los giris la llevemos encima, que directamente la piden. Corroboro la utilidad que anuncian otros viajeros.
He descansado con sábanas limpias y agua caliente, un lujo que tardaré en volver a disfrutar, o al menos eso me parece.
Hoy espero llegar a Bojdour, cabo Botador para los nostálgicos, unos 450 km, para mantener la media.
Acabo de llegar y mendigando el wifi. El tiempo ha mejorado a la tarde y ha sido mas agradable.
He perdido la cuenta de los controles. Amables pero una pesadez.
Para entrar a El Aiun, dos casi seguidos y otro para salir. La ciudad, capital de Sáhara en la dominación anterior, estaba engalanada de banderas marroquíes, impresionante. Se nota la nueva colonización.
estoy aquí
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DIARIO
jueves, 6 de abril de 2017
La jornada
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Hola eloy, estamos cenando en el haratz como todos los jueves.
ResponderEliminarSe rumorea que lo de tu caida es habitual por esos parajes. Lo corroboran ramon, iñaki, carlos, javi y yo.
Duermme bien!
Besitos.
Luis g