Nuestro vecino
Ayer conocí al Murciano que resulta ser frances también. Luis muy majo, aventurero y dicharachero. Viaja hacia Senegal y esta mañana cuando hacía el equipaje, le faltaba la documentación de la moto. Pute merde. Aseguraba que los papeles habían venido con el. Así que reunion de todo el personal del albergue, con discusiones acaloradas entre ellos por sus propias historias.
Luis, el afectado, ofrece 50 € como recompensa por su aparición. Se llama al jefe, en su lugar llega el amigo del jefe, luego la policía y así todo el tiempo, un ir y venir de gente recurriendo al tema.
Le insisto a Luis que intente hablar con la frontera de Mauritania con Marruecos, por si acaso (500 kms), ha sido un olvido, a mi me ha pasado este tipo de situación. Llaman desde el albergue y dejan recado de la perdida en la frontera. A la hora devuelven la llamada, confirmando que los dichosos papeles están allí.
Joder, con el lío que se había montado por la supuesta desaparición, ahora había que volver a poner las cosas en su sitio. Luis no sabía dónde meterse. Ha aguantado un montón de chaparrones en desolé. Cosas que pasan.
A la noche lo traerá un mensajero, es decir, alguien que pasa por allí y va hacia Nouakchot, que se ganará merecidamente unos ouigas haciendo el recado.
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DIARIO
domingo, 9 de abril de 2017
Nouakchot II
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Un gabacho no tiene problemas, repite "je suis desolé" todo el dia sin despeinarse.
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